Consumo responsable por un ambiente sano

 

Es ahora cuando debemos cuestionarnos sobre las conductas que asumimos para evitar que la situación empeore. Las respuestas las encontramos en nuestro diario vivir. Opte por el transporte masivo, monte en bicicleta, camine, ejercítese. Si es muy necesario el vehículo, compártalo con otras personas.

Otro importante aporte a no empeorar la situación es generar menos residuos sólidos y separar los que generemos, con esto será menor la cantidad de material que se lleven a relleno sanitario y la economía tendrá la opción del uso de materiales reutilizados, reciclados y comportados. Del mismo modo, haga uso racional del agua ya que será menor la cantidad de este líquido que deba ser llevada a procesos de tratamiento que también generan emisiones.

El uso de la electricidad debe limitarse en lo posible a lo estrictamente necesario, esto mediante el uso de artefactos eficientes (como bombillas de bajo consumo) y apagando o utilizando inteligentemente los electrodomésticos, de esta manera será menor el impacto negativo al ambiente por la generación, distribución y uso de esta tipo de energía, todo esto no solo significa un aporte a la reducción de emisiones GEI sino también se traduce en beneficios económicos al reducir los consumos que son objeto de facturación.