Ruido ambiental: qué es y cómo se controla

 

 
Bogotá, 18 de enero de 2021. (@AmbienteBogota). Se le llama ruido ambiental a la sumatoria de todas las fuentes emisoras de sonido, bien sea aquellas fijas que provienen de las actividades económicas y que trascienden al exterior, o las móviles, que proceden del flujo vehicular, el sobrevuelo de aeronaves y las demás actividades realizadas por las personas en espacio público. 
 
El paisaje sonoro que se escucha en el espacio público está conformado por música, conversaciones, comercio, industrias, medios de transporte y otros generadores de sonido que, juntos, constituyen el ruido ambiental. 
Este puede ser originado por diferentes fuentes de emisión, que se pueden clasificar de la siguiente manera:
  • Fijas: industria, comercio y servicios. 
  • Humanas: gritos, llantos, riñas.
  • Aéreas: aviones, avionetas y helicópteros. 
  • Móviles: tráfico de carros, camiones y motos. Esta categoría es la que más contribuye negativamente en la construcción del paisaje sonoro de la ciudad. 

La Secretaría de Ambiente es la entidad encargada de realizar las acciones de evaluación, control y seguimiento a establecimientos de comercio, industria y servicios, según lo establecido en la normatividad ambiental vigente (que depende del uso del suelo) en materia de emisión de ruido. 

En este sentido, hay niveles máximos de emisión de ruido permitidos tanto en el día como en la noche, que dependen del uso de suelo destinado por Planeación Distrital. 
 
Por ejemplo, en zonas destinadas a recreación, el nivel máximo permitido en la jornada diurna es de 80 decibeles (dB(A)), lo que equivale al sonido percibido a un metro de distancia que emite un camión de basura; por otro lado, en la misma jornada diurna en áreas destinadas a hospitales y bibliotecas este nivel máximo permitido es de 55 (dB(A)), lo que equivale al sonido que emite la lluvia o una conversación entre dos personas, percibida a un metro de distancia. (Resolución 0627 de 2006)
 
Cabe resaltar que la Secretaría de Ambiente no hace control al ruido del aeropuerto internacional El Dorado, ya que es competencia de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales-ANLA y de la Aeronáutica Civil. Además, los casos de peleas, problemas de convivencia entre vecinos o el ruido de mascotas es competencia de la Policía y alcaldías locales. 

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La autoridad ambiental del Distrito invita a los ciudadanos a contribuir con acciones simples como hablar en voz baja, evitar escuchar música a niveles altos y a utilizar medios alternativos de transporte para mejorar el paisaje sonoro de Bogotá.