La calidad del agua superficial de una cuenca guarda estrecha relación con las actividades que se realizan en el suelo por donde circulan los ríos. Esto se evidencia en los cuerpos hídricos de Bogotá como los ríos Torca, Salitre, Fucha y Tunjuelo, dado que están inmersos y presionados por un entorno urbano y periurbano.

Uno de los principales factores de deterioro de la calidad de los cuerpos de agua de la ciudad es la descarga de aguas residuales, y en consecuencia el uso de los ríos para la dilución y transporte de sustancias, hechos que imposibilitan el aprovechamiento del agua para otros usos.

En procura del mejoramiento de la calidad de los ríos de la capital, la Secretaría Distrital de Ambiente estableció las metas individuales de cargas contaminantes permitidas para Demanda Bioquímica de Oxigeno y Sólidos Suspendidos Totales para los próximos cinco años (2016 -2020). Este resultado se logró gracias a la implementación de la tasa retributiva por vertimientos puntuales (instrumento económico ambiental) y a un proceso de consulta y evaluación de propuestas de usuarios del recurso hídrico que son generadores de vertimientos a cuerpos superficiales.

Aquí puede conocer el acto administrativo que establece los objetivos de calidad para el 2020, la meta global y las metas individuales de la carga contaminante del quinquenio (Resolución 3162 del 30/12/2015).

Esta concertación de metas también contempló la utilización de un nuevo instrumento de rigor técnico con el que no se contaba, el Modelo Dinámico de Calidad del Agua de Bogotá, desarrollado por la SDA y la Universidad de Los Andes, el cual va será alimentado con los escenarios de saneamiento y disminución de cargas propuestas, evaluará los escenarios y predecirá la calidad de los ríos en el tiempo.


A continuación encontrará la normatividad vigente, informes técnicos y demás documentos que sustentan el Plan: