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Aceites, elementos sólidos y detergentes al sifón... NO. Cambiemos los hábitos

Río Bogotá.

   

Río Bogotá. Foto: Comunicaciones Secretaría de Ambiente.

  • El cambio de hábitos de los ciudadanos es la tarea principal de todos y todas para dejar de darle la espalda al río.  
  • Ningún esfuerzo o megainfraestructura será suficiente para descontaminar las fuentes hídricas sin el aporte y la corresponsabilidad de cada uno de los que habitan la ciudad.  
  • ¿Qué estás dispuesto a realizar desde tu casa para descontaminar las fuentes hídricas de la capital?
Bogotá, junio 29 de 2020. Sabías que hogares, colegios, universidades, comercios, industrias y otras actividades económicas generan aguas residuales que van a la red de alcantarillado de la ciudad. Muchas de estas cargas contaminantes van por tuberías que posteriormente llegan a la planta de tratamiento del Salitre; mientras que otras cuantas van a parar a los cuerpos hídricos de la capital.    
 
La ciudad tiene cuatro ríos principales: Fucha, Salitre, Tunjuelo y Torca que son los que en muchas ocasiones reciben el agua contaminada de los baños, cocinas y establecimientos comerciales. Más de 12 metros cúbicos de estas aguas llegan cada segundo a los diferentes cuerpos de agua, mientras que cerca de 700 toneladas de cargas contaminantes desembocan en el río Bogotá todos los días.
 
En el Plan de Desarrollo, un nuevo contrato Social y Ambiental para el siglo XXI quedó contemplado el cuidado y protección del sistema de páramos, quebradas, ríos; y también el mejoramiento de la prestación de los servicios públicos. Esta meta solo es posible con la implementación de políticas públicas claras y centradas, megainfraestructuras y el compromiso y coresponsabilidad de todos los ciudadanos.
 
Evitar verter grasas, aceites y residuos sólidos por los sifones y lavaplatos es una de las principales tareas que pueden adoptar los ciudadanos para evitar que se generen taponamientos en la red de alcantarillado público y un gran índice de contaminación en las quebradas y ríos que cruzan o bordean a Bogotá.   
 
La Secretaría de Ambiente realiza el monitoreo y seguimiento a los vertimientos para garantizar la reducción de la contaminación. Pero también es un trabajo de corresponsabilidad entre entidades y ciudadanos que desde sus casas deben generar un cambio de hábitos y optar por implementar buenas prácticas que reduzcan las cargas contaminantes que salen de los hogares. 
 
Río Tunjuelo
 

Río Tunjuelo. Foto: Comunicaciones Secretaría de Ambiente.

Gran parte de las aguas residuales que se generan en el norte de la ciudad llegan a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre, que está en proceso de ampliación, para garantizar que lleguen al río Bogotá libre de contaminantes.  Asimismo, en un trabajo articulado entre entidades distritales, regionales y nacionales, se está construyendo, en el sur de la ciudad, la PTAR Canoas. Esta que tendrá la capacidad de tratar cerca del 70 % de las aguas contaminadas de Bogotá y el 100 % de Soacha.
 
Además de toda la carga residual, existe la problemática de las conexiones erradas, es decir, usuarios que se conectan al sistema que conduce aguas lluvias y hacen otra clase de vertimientos, generando contaminación. 
Desde la cotidianidad podemos contribuir para realizar un consumo eficiente del agua, utilizando, en lo posible, detergentes biodegradables y no vertiendo sustancias tóxicas por las griferías. Estas se deben disponer de una manera adecuada en puntos de recolección que ha dispuesto la Secretaría de Ambiente y que los pueden encontrar en el siguiente link puntos posconsumo.
 
Para los próximos cuatro años la Administración de la alcaldesa Claudia López destinará cerca de $34.000 millones al programa de monitoreo, evaluación, control y seguimiento ambiental al recurso hídrico; además, en articulación con otras entidades, la ciudad avanzará en la ejecución del Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos y la eliminación de conexiones erradas.

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La Administración está comprometida con la conservación de los más de 480 cuerpos de agua que tiene la ciudad. Por ejemplo, se realizará el censo de 1.635 vertimientos a las cuencas tributarias del río Bogotá y se está incrementando la verificación de la calidad del agua en los sectores productivos con más de 345 monitoreos en el último año.  
 
También contribuimos con el pago de la tasa retributiva, que es un cobro que hace la Empresa de Acueducto y Alcantarillado a usuarios domésticos o del sector productivo por utilizar el recurso hídrico como receptor de los vertimientos. Parte de este dinero se utiliza principalmente en actividades de control, seguimiento y monitoreo a los cuerpos de agua, y en proyectos de inversión en descontaminación hídrica. 
 
Es importante conocer para cuidar. Te invitamos a realizar estas acciones que impactan positivamente el ambiente y así, juntos, podemos lograr que nuestros ríos vuelvan a ser un orgullo para la ciudad.