La zarigüeya andina, un marsupial que habita en los Cerros Orientales de Bogotá

   

 
Bogotá, septiembre 18 de 2020 (@AmbienteBogota). Este omnívoro pertenece a la familia Didelphidae, incluye 19 géneros y 95 especies reconocidas en el mundo. En Colombia habitan 38 tipos, dos estos corresponden al género Didelphis: marsupialis y pernigra.
 
Morfológicamente este animal es robusto y en su edad adulta llega a medir entre 30 y 45 centímetros de largo; su cola oscila entre 29 y 43 cm, es decir puede alcanzar una longitud de hasta 90 cm aproximadamente. Su pelaje es erizado, en ocasiones presenta una cresta que se extiende por la columna con tonos negros o grises y jaspeado blanco. 
 
El vientre de la zarigüeya andina es gris y sus extremidades negras, la planta de sus patas son despigmentadas o rosadas y su cabeza es blanca. Las mejillas se tornan blancas a beige. Particularmente este marsupial tiene una franja oscura, de forma triangular, que se extiende desde la nuca hasta la punta de los ojos. 
 
Una de las características de la zarigüeya son las franjas negras que nacen alrededor de sus ojos y se extienden hacia la nariz, lo que simula y aparenta ser un antifaz. Otras de las peculiaridades físicas de este marsupial son los tonos blancos y amarillentos de sus orejas. Su peso oscila entre 500 y 2.000 gramos. 
 
Las hembras tienen una bolsa marsupial bien desarrollada donde puede alojar hasta cinco crías por camada, el periodo de gestación es de 12 días y posteriormente los embriones migran hacia el marsupio en donde son amamantados y continúan su desarrollo durante más de dos meses, aproximadamente.
 
La zarigüeya andina es omnívora, se alimenta de frutos, invertebrados y pequeños vertebrados como lagartijas, pájaros y roedores, dependiendo de la disponibilidad de recursos. Son importantes dispersores de semillas de plantas pioneras. Son presas de serpientes, aves rapaces, felinos y perros silvestres; como mecanismo de defensa muestra sus dientes, emite sonidos y un olor desagradable. 
 
Este animal es de hábitos nocturnos, es solitario y mayormente terrestre, pero también buen escalador. Se refugia entre rocas, cárcavas, troncos huecos, debajo de arbustos secos o en madrigueras abandonadas.
 
La Secretaría de Ambiente ha registrado su presencia en diferentes áreas verdes como los humedales Tibanica, Jaboque, Torca- Guaymaral, Córdoba y Conejera, además en los Cerros Orientales. También, son encontradas en tejados y jardines del área urbana de Bogotá. Dentro de sus principales amenazas están los atropellamientos, agresiones humanas, caza o envenenamiento.
 
En caso de encontrarse con un animal silvestre las personas deben evitar la manipulación directa de los individuos, no arrojarle objetos que puedan lastimarlo, no cogerlos para mantenerlos en cautiverio o en calidad de mascotas y no suministrarles alimento de manera forzada.

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La Administración Distrital invita a todos los ciudadanos a seguir cuidando las especies y a reportar los casos de maltrato, comercialización o emergencia a los teléfonos 3174276828, 3188277733, 3183651787, o 3187125560. Profesionales del grupo de fauna silvestre de la Secretaría de Ambiente estarán disponibles para atender cualquier incidencia.