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El camino hacia la libertad: un largo trayecto desde Bogotá hasta Bolívar para aves, reptiles, anfibios y mamíferos

El camino hacia la libertad: un largo trayecto desde Bogotá hasta Bolívar para aves, reptiles, anfibios y mamíferos

$Titulo_SEO.getData() El camino hacia la libertad: un largo trayecto desde Bogotá hasta Bolívar para aves, reptiles, anfibios y mamíferos

 

 

 

 

 
Bogotá, octubre 28 de 2020. (@AmbienteBogota). Más de 1.100 kilómetros separan a Bogotá de Cartagena y Riohacha, ciudades del Caribe colombiano. Esta fue la distancia que recorrió la Ruta de la libertad, realizada por la Secretaría de Ambiente, con el fin de liberar y reubicar aves, mamíferos, reptiles y anfibios en los departamentos de Caldas, Córdoba, Bolívar y La Guajira. 
 
Desde la Sabana de Bogotá, donde está ubicado el centro temporal de fauna silvestre, fueron embalados de manera adecuada 427 animales que sufrieron las consecuencias del tráfico o tenencia ilegal de especies. Muchos de ellos regresaron a su entorno natural, mientras que otros tuvieron que ser reubicados en espacios controlados para continuar con los procesos de rehabilitación. 
 
La Ruta de la libertad, que inició el pasado 19 de octubre, fue dejando atrás el centro político, económico y financiero del país para descender más de 50 kilómetros, tomar las carreteras que conducen a la provincia del Guavilá y así llegar al municipio de La Vega, Cundinamarca, donde se realizó la primera parada. A 1.200 metros sobre el nivel del mar, las aves empezaron a sentir un clima cálido y agradable, temperatura más similar a su hábitat natural.  
 
¿En esos carros llevan jaulas y animales, ¿para dónde irán?¿, se preguntó una mujer mientras caminaba por el lado de los diez vehículos que integraban la caravana. En ese momento, Diego, María José, Viviana, Camilo y otros profesionales de la Subdirección de Silvicultura, Flora y Fauna rociaban las jaulas con el agua que llevaban en varios atomizadores. Un ¿fresquito¿ para ese calor que ya comenzaba a sentirse en el ambiente.
 
 Caravana de vehículos en la Ruta de la Libertad.

Caravana de vehículos en la Ruta de la Libertad. Foto: Secretaría de Ambiente.

Luego del primer baño refrescante para los animales, la caravana continuó su recorrido por más de 127 kilómetros hasta llegar a La Dorada, en Caldas. En este municipio de la región del Magdalena Medio la Secretaría de Ambiente realizó la primera reubicación.
 
En medio del calor sofocante que se siente en el puerto caldense, profesionales de la entidad dejaron una pacarana para que la Corporación Autónoma Regional de Caldas (Corpocaldas) continúe con su rehabilitación. 
 
Mientras los profesionales bajaban el guacal con el espécimen, un funcionario de la Secretaría de Salud de este municipio se acercó a la caravana y ofreció agua de su casa para hidratar a los animales. La pacarana es un roedor, perteneciente a la familia Dinomyidae, que se encuentra en estado vulnerable y seguirá su proceso de recuperación.
 
Pacarana reubicada en el municipio de La Dorada en el departamento de Caldas.  

Pacarana reubicada en el municipio de La Dorada en el departamento de Caldas. Foto: Comunicaciones Secretaría de Ambiente.

¿Estas paradas nos permiten revisar el estado físico y corporal de los animales. Buscamos hidratarlos en ciertos momentos, la idea es que todos lleguen en las mejores condiciones para su reubicación o liberación, el trabajo apenas está empezando¿, aseguró el profesional de la Secretaría de Ambiente, Andrés Palomino.  
 
Continuando el recorrido por la troncal del Magdalena, la caravana avanzó más de 70 kilómetros para realizar una nueva parada a las 3:30 de la tarde. Puerto Boyacá fue el escenario donde propios y extraños se acercaron a observar los animales que iban en los vehículos y que dejaban un susurrar al pasar.
 
¿Es un placer llevar estos animales en mi vehículo. Si por mí fuera me iba de largo hasta Cartagena para que estén en su hábitat lo más pronto posible, pero debemos tener paciencia. Aprovechemos, les damos agüita y almorzamos nosotros para recargar energías¿, afirmó Cristian Castiblanco, uno de los conductores de la Ruta de la libertad. 
 
Biólogos, veterinarios y zootecnistas se encargaron de hidratar los animales.   

Biólogos, veterinarios y zootecnistas se encargaron de hidratar los animales. Foto: Comunicaciones Secretaría de Ambiente.

En el ocaso del primer día de travesía, los animales dejaban su cantar y se preparaban para descansar al interior de los guacales. Luego de más de 500 kilómetros recorridos la caravana se detuvo en el municipio de San Alberto, Cesar, para pasar la primera noche.
 
¿Aquí pasaremos la noche, a las 5:30 de la mañana nos levantaremos para limpiar los guacales y darles de comer a los animales. Descansen, empezaremos labores desde muy temprano para poder continuar con el recorrido¿, fueron las palabras de Camilo Niño, coordinador del grupo de Fauna Silvestre de la autoridad ambiental.
 
Al siguiente día, el sonido de los motores de los camiones, que pasaron la noche en la estación de servicio San Alberto, se vio interrumpido por el abrumador canto que las aves emitían. Además, la tranquilidad del lugar se vio suspendida por el frenesí de los profesionales que caminaban de lado a lado organizando las jaulas, guacales y encierros en lo que iban los animales.
 
Una cocina artesanal y un lavaplatos improvisado fue el escenario que prepararon los profesionales de la Secretaría de Ambiente para limpiar los recipientes y preparar la dieta para la mayoría de los animales. ¿Estas aves comen mejor que nosotros¿, fueron las palabras de un conductor al pasar por el lugar en medio de risas. 
 
En el municipio de San Alberto los profesionales de la Secretaría de Ambiente prepararon los alimentos para los animales.

En el municipio de San Alberto los profesionales de la Secretaría de Ambiente prepararon los alimentos para los animales.  

¿Con esta fruta alimentamos algunos loros, guacamayas y tortugas. Para estos reptiles es de gran apoyo, ya que contiene altos contenidos hídricos. Por el vaivén del viaje, si les dejamos agua, esta se riega. Entonces, con este melón mantenemos los animales hidratados¿, agregó el zootecnista Diego Almonacid. 
 

Llega el momento de dividirnos

Saliendo de San Alberto, inició el segundo día de la travesía de la Ruta de la libertad. Por más de 70 kilómetros la caravana permaneció unida hasta llegar a Aguachica, Cesar. En este punto, la comisión se dividió: un grupo emprendió camino hacia La Guajira, para reubicar más de 120 especímenes. (Crónica de La Guajira) y el otro se dirigió hacia el Carmen de Bolívar. 
 
Tras un recorrido de más de cinco horas fueron entregados, a la Corporación Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge, 47 animales que continuarán la rehabilitación en zonas acordes a sus entornos naturales. 
 
¿Es importante el trabajo que vienen desarrollando las corporaciones autónomas a nivel nacional. Hay entidades que tienen especies que no son endémicas de la zona. Esa unión nos permite hacer liberaciones de manera adecuada¿, resaltó el médico veterinario de la Corporación Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge, Alfredo García.
 
46 animales fueron entregados a la Corporación Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge para ser reubicados en el departamento de Córdoba.

46 animales fueron entregados a la Corporación Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge para ser reubicados en el departamento de Córdoba. Foto: Comunicaciones Secretaría de Ambiente.

Después de dos horas de examinar a cada individuo, revisar los salvoconductos e historias clínicas de los animales, la Ruta de la libertad inició de nuevo el recorrido. Cinco camionetas y un furgón emprendieron los últimos kilómetros para llegar a la ciudad amurallada. 
 
En Cartagena, el grupo de profesionales de la Secretaría de Ambiente se dirigió a la Sociedad Portuaria para realizar la reubicación de diferentes especímenes. En este espacio controlado, los animales continuarán sus procesos de rehabilitación. 
 
¿El objetivo es ayudar a la conservación de diferentes especies que recibimos y así contribuir un poco más al medioambiente¿, indicó la veterinaria de Port Oasis Ecopark, Cindy Vergara.  
 
Poco a poco los vehículos de la Ruta de la libertad fueron quedando desocupados. De los 427 animales que partieron de Bogotá quedaban solo 120 individuos a los que ni el tráfico de especies les logró arrebatar el sueño de regresar a su hábitat natural. 
 
La Ruta de la libertad también tuvo la oportunidad de recorrer el mar Caribe. En una lancha, conducida por el ¿capi¿, miembros de la Secretaría de Ambiente de Bogotá y de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) realizaron la reintroducción de más de 198 kilogramos de material marino.   
 
La subdirectora de Silvicultura, Flora y Fauna de la Secretaría de Ambiente, Luis Moreno en la reintroducción 

La subdirectora de Silvicultura, Flora y Fauna de la Secretaría de Ambiente, Luis Moreno en la reintroducción de material marino.

Cerca de 1.030 especímenes entre caracoles, corales y ostras volvieron a las aguas del mar en Cartagena. Este material ayudará a la nutrición del suelo marino, servirá de hábitat para cientos de especies acuáticas y permitirá la conservación de la biodiversidad en el océano. 

La anhelada libertad

Más de 48 horas de recorrido tuvieron que sortear hicoteas, iguanas y cotorras para volver a su entorno natural. La caravana se dirigió hasta el corregimiento del Gambote para abrir las jaulas y guacales donde se encontraban los animales. 
 
Antes del épico momento de la Ruta de la libertad el clima hizo de las suyas. El calor agobiante de la costa Caribe se vio interrumpido por un nubarrón que amagó con frenar la liberación. 
 
El sonido de las aves y las ganas de los profesionales de ver de nuevo a todos estos individuos en su medio natural, fue suficiente para que la nube negra, que se posó encima del canal del Dique, se diluyera y diera paso a una tarde llena de arreboles. 
 
La apertura de las jaulas fue la señal perfecta para que los asistentes hicieran silencio y observaran cómo las cotorras salían, una detrás de otra, para perderse entre una palmera que se veía en el horizonte. El siguiente turno fue para las tortugas. En un sector inundable del canal del Dique, estos reptiles se fueron sumergiendo; posteriormente salió la iguana que tímidamente se posó sobre un árbol hasta esconderse entre las ramas. 
 
Como en el teatro, esta Ruta de la libertad bajó el telón en su primer acto. El deseo de todos es que no tengamos que hacer más actos como este, pero solo se logrará el día en que se acabe por completo el tráfico de fauna silvestre. Mientras ese anhelo se hace realidad, la Secretaría de Ambiente seguirá incautando y recuperando esos animales que fueron extraídos de sus entornos y que son traídos como mascotas o para la dolorosa fabricación de artículos. Comprar estos animales es el combustible que alimenta esta cadena de dolor, por eso la invitación es a que la fauna silvestre esté Libre y en casa.  
 
La secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia, liberó aves y reptiles en el corregimiento de Gambote con el apoyo de Cardique.

La secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia, liberó aves y reptiles en el corregimiento de Gambote con el apoyo de Cardique.