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50 años celebrando el Día de la Tierra: una oportunidad para cambiar nuestros hábitos y mitigar el cambio climático

 

  • El cambio climático es un reto que enfrentamos como humanidad y muchas de las lecciones que nos está dejando la pandemia nos va a ayudar a enfrentar mejor este reto¿, dijo la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.
Bogotá, 22 de abril de 2020. Medio siglo ha pasado desde que se celebra el Día de la Tierra. Desde 1970 y con el fin de concientizar a las personas sobre el impacto negativo que se ha generado debido a la contaminación, la sobrepoblación, afectación a la biodiversidad y otras problemáticas ambientales, cada año se conmemora esta fecha a nivel mundial.
 
En medio de la coyuntura por la crisis sanitaria, paradójicamente, la Tierra ha venido reclamando su espacio y tomando un respiro después de haber sentido la tala indiscriminada de bosques, comercio ilegal de especies de flora y fauna silvestre, altos niveles de contaminación atmosférica y el aumento de los gases efecto invernadero.
 
¿Hoy podemos hacer una pequeña reflexión sobre los cambios de hábitos que podemos abordar como ciudadanos y ciudadanas para regresar a la actividad cotidiana cuando podamos. El cambio climático es un reto que enfrentamos como humanidad y muchas de las lecciones que nos está dejando la pandemia nos va a ayudar a enfrentar mejor este reto¿, aseguró la secretaría de Ambiente, Carolina Urrutia. 
 
Esta crisis sanitaria por la que atraviesa el mundo se convierte en una oportunidad única para que las personas cambien sus hábitos y con pequeñas acciones se encuentre el punto de inflexión que lleve a cambiar el rumbo de la Tierra. Separar las basuras en casa, apagar las luces, desconectar los aparatos electrónicos que no se utilizan, usar bolsas reciclables, caminar, utilizar la bicicleta, el transporte público y el carro compartido; ahorrar agua y plantar árboles son unas de las opciones para ir dándole un respiro al planeta desde nuestro diario vivir.
 
¿No necesitamos movilizarnos tanto como creíamos, pensar nuestras formas de consumo, qué alimentos compramos, a quién se los compramos, de qué forma nuestras compras y nuestros recursos pueden ayudar a vitalizar la economía, motivando mejores prácticas de producción (agroecológicas). Cualquier reflexión que hagamos sobre la forma en que consumimos va a contribuir enormemente al ambiente¿, agregó Carolina Urrutia.   
 
En Bogotá, la significativa diminución del tráfico vehicular y aéreo, la reducción de la actividad industrial y el trabajo en casa han generado un impacto positivo en el ambiente de la ciudad. Los cambios que está experimentando la ciudad ha generado un descenso transitorio en los gases efecto invernadero.
 
¿Hoy que celebramos el Día de la Tierra también es la oportunidad para recordar que uno de nuestro mayor y ambicioso reto como sociedad es convertir a Bogotá junto con la región en carbono neutro para el año 2050. Para lograr no emitir dióxido de carbono en los próximos 30 años tenemos que empezar a monitorear nuestros compromisos casi que día a día y esta tarea la vamos a ir sistematizando en nuestro nuevo plan de acción climática¿, explicó la secretaria Urrutia. 
 
 
Cuidar las formas y hábitos de vida, protegiendo la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y buscando la mejor forma de que la ciudad se adapte al desafío global del cambio climático, será la manera en que los bogotanos y bogotanas podrán respirar un aire más limpio, disfrutar la biodiversidad y gozar de una buena disponibilidad de agua potable.
 
Las situaciones que se viven en la actualidad, donde Bogotá no es la excepción, están dejando una lección: velar por la sostenibilidad del ambiente, conservar la naturaleza, vivir en equilibrio, ser responsables con los recursos y formar parte de la solución está en las manos de todos los ciudadanos. Ha pasado medio siglo y hoy el mundo se ha dado cuenta que entre todos podemos SÍ podemos cuidar el planeta. 

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¿Por qué se celebra el Día de la Tierra?

El Día de la Tierra, es una conmemoración relacionada con la importancia del planeta y todas las formas de vida que habitan en ella, propendiendo por generar consciencia sobre la contaminación, la biodiversidad y la responsabilidad ambiental del hombre, celebrada el 22 de abril y tiene sus orígenes desde 1970. La Asamblea General de la ONU la adoptó desde el 2009.